Entrevista a Elías López Montero, enólogo de Bodegas y Viñedos VERUM

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Elías López Montero (Tomelloso), enólogo de Bodegas y Viñedos VERUM y uno de los hermanos propietarios de la bodega. Formado en la Escuela de la vid de Madrid, Máster en enología, viticultura y Marketing del vino (Escuela superior de enología del País Vasco) comenzó a elaborar en una prestigiosa bodega de la Ribera del Duero de la mano de Mariano García. Tras otra larga temporada elaborando en Suráfrica retorna a Tomelloso para comenzar con el proyecto VERUM con el que se ha convertido en uno de los enólogos con más vinos premiados de Castilla-La Mancha. En marzo de 2018 la revista DECANTER lo encumbra como uno de los 10 enólogos llamados a cambiar el vino en España. Actualmente compagina la elaboración de sus vinos en Tomelloso (latitud 39 norte) con los de Patagonia (latitud 39 sur) en el proyecto VERUM by Verum. Su primer vino elaborado en la lejana región austral es María Victoria de VERUM, Malbec 100% que en la primera añada está consiguiendo excelentes puntuaciones como los 92 puntos de Tim Atkin MW y 92 Puntos de James Suckling MW.

 

¿Cómo se siente al saber que ha sido elegido por una de las principales revistas mundiales especializadas como uno de los diez enólogos españoles destinados a marcar tendencia en el mundo del vino en los próximos años?

Muy contento por mí, obviamente, pero sobre todo por la región. También por Maite Sánchez otra enóloga que trabaja en Castilla La Mancha y que ha sido reconocida en ese top 10. Esta comunidad necesita reconocimientos, que una revista como DECANTER considerada entre las más importantes del vino ponga el foco sobre nuestra región es muy importante, los haga quien los haga. En este caso el reconocimiento ha recaído sobre mí y me siento muy orgulloso y agradecido, al mismo tiempo que se incrementa el nivel de exigencia con el que trabajamos habitualmente.

 

Cuál es la línea que se marcaron usted y su familia cuando decidieron poner en marcha Bodegas Verum?

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Desde el primer momento quisimos hacer “verdad” nuestra filosofía en Bodegas Verum. Son tres verdades, la verdad sobre la tradición de nuestra familia en el vino, la verdad de la tierra y la verdad del vino. Con estas tres verdades nos planteamos hacer el vino, entendiendo nuestra historia e intentando interpretar las distintas variables para conseguir mejorar lo que ya era bueno. Hemos viajado desde siempre a otras regiones vitivinícolas lo que nos ha permitido ver otras realidades. Hemos cogido lo mejor de cada una de ellas para experimentar en Tomelloso respetando lo que nos han dejado nuestros antepasados. También trabajamos para llevar la experiencia de nuestra tierra a otras latitudes y siempre como un bloque familiar que se marca nuevos retos. Esa es nuestra manera de hacer las cosas.

 

¿Cree que en este tiempo han conseguido los objetivos previstos?

En cuanto a creatividad y calidad creo que estoy satisfecho con lo hecho hasta ahora. Si miro para atrás creo que hemos hecho cosas muy interesantes, pero la verdad que no suelo hacer eso, ya que siempre ando ilusionado con los nuevos proyectos. Como enólogo estoy obligado a una mejora constante. Como bodega creo que hoy Verum tiene reconocimiento de marca, y eso no es fácil, pero obviamente siempre hay margen de mejora y hoy se trabaja para alcanzar nuevas metas.

 

Además de su aventura patagónica, ¿qué otras iniciativas tienen previstas poner en marcha?

Hacer vinos en 2 zonas tan distantes como Castilla La Mancha y Patagonia requiere mucha concentración y un nivel de exigencia alto para los próximos años. Así que no tengo en mente más proyectos. Pero en breve sale a la luz el proyecto en el que empezamos a trabajar hace ya 10 años, al poco de comenzar con Bodegas VERUM, ya hicimos planteamientos de futuro con las variedades que mejor podían trabajar en Tomelloso.  Empezamos a hacer micro vinificaciones, a seguir el proyecto del IVICAM (hoy IRIAF) de recuperación e introducción de variedades minoritarias. Siempre lo nombro porque me parece interesante que se apoyen estas instituciones desde los organismos públicos, pero también desde la empresa.

Tras estos años de investigación, trabajo en viñedo y elaboraciones hemos creado una nueva marca dentro de Verum, acotada a la parcela de ¨El Romeral¨: ULTERIOR es nuestro viaje hacia un territorio desconocido… pero lo bueno de todo es que, a pesar de que vamos a ser muy arriesgados en la propuesta, conocemos bien el terreno. Vamos a hacer un viaje muy lejos, sin movernos de nuestras raíces. Eso nos motiva más si cabe. Tomelloso es un diamante en bruto… bruto pero diamante ¡! Jajaj.

 

“Que una revista como DECANTER considerada entre las más importantes a nivel mundial ponga el foco sobre nuestros vinos (región) es muy importante, los haga quien los haga”

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¿Por qué han elegido Argentina, y concretamente el  Cono Sur, para elaborar vinos fuera de España?

Personalmente me siento en deuda con el hemisferio sur. Parte de mi formación tuvo lugar en Suráfrica, profesionalmente fue una tapa vital para mi desarrollo, allí es donde decidí que realmente era a lo que quería dedicar mi vida, a elaborar vinos. Esta experiencia tan importante se la debo a mi hermano Pedro, otro gran viajero de la familia que es el que me facilitó que pudiera elaborar allí.

Por otro lado, siempre he sentido atracción por Argentina, por sus vinos, por su forma de comunicar, por llevar a la excelencia la sencillez. Allí saben que su fuerte es la Malbec y hacen patria de ello. Tal vez en España nos perdemos entre tanta denominación de origen e IGP lo que complica la comunicación del vino con marca país. Eso en Argentina no pasa.

 Dentro de Argentina, sentía predilección por una región quizá no tan conocida pero famosa por su naturaleza desbordante, como es La Patagonia. Son vinos más frescos, vibrantes con un toque rebelde que aporta el carácter de algunos enólogos que trabajan allí y sentí que mi sitio estaba allí, lejos de otras regiones más conocidas como Mendoza. Además, es justo el medio dónde acostumbro a trabajar en España. Al llegar me llamó la atención los paisajes, el suelo y sobre todo el agua. Viniendo de una región tan carente, allí tienen la que necesitan. Trabajan también en orgánico (ecológico) como nosotros, gracias a los vientos constantes que mecen los álamos que rodean a todas las parcelas. La planta se desarrolla plácidamente, tan solo hay que guiar la producción para conseguir que la viña nos dé la mejor uva.

 

Parcela María Victoria en Patagonia

Parcela María Victoria en Patagonia

Supongo que las condiciones climáticas, orográficas y otras variantes son completamente diferentes a las del viñedo castellano-manchego. ¿Qué variedades y qué tipo de vino se dan en la zona?

Patagonia es conocida por su Pinot Noir, creo que es el mejor que se hace en Suramérica y entre los mejores de América por su finura y complejidad. El Chardonnay también se da muy bien. La semillón también destaca. Es muy curioso en Mainqué, en la misma zona encontremos dos de los grandes vinos de Argentina con variedades antagónicas como es la Pinot Noir y la Malbec. Allí se encuentran dos bodegas de nivel como Noemía y Chacra.  Cosas como estas son las que me parecen muy atractivas de la zona.

El Malbec da otro perfil diferente al de Mendoza, mucho más fino, más fresco con un tanino más amable… tanto que en Mendoza están intentando suavizar sus vinos para llevarlos a este perfil y adaptarlo también al gusto internacional. Allí en Bodega del Río Elorza también trabajan el Cabernet franc además de estas otras, con muy buen resultado.

 

Volviendo al negocio en España, ¿cómo ve iniciativas como la de bodegas del Campo de Calatrava para poner en marcha una denominación de origen propia al margen de La Mancha?

Está bien que todo aquel que considere que tiene una diferenciación intente comunicarla. Es cierto que son suelos diferentes pero los vinos han de reflejar la realidad y singularidad de esos terrenos.

 Es una comarca que puede ser distinta, por qué no, dentro de Castilla-La Mancha, hay otras D.O. desde hace muchos años que han sabido dar identidad a sus vinos como puede ser Manchuela pero al mismo tiempo, también tenemos algunos ejemplos de pagos que no han sabido reflejar identidad en sus vinos.

 

Al parecer también otras zonas de Castilla-La Mancha que pretenden constituir sus propias denominaciones. ¿Cree que es positiva la diversificación de indicaciones geográficas?

Que todo el mundo quiera fraccionarse en CLM tiene sus riesgos. Hay que pensar en cómo vamos a llegar al mercado y en cómo nos van a ver más allá de nuestra región y país. ¿Hay sitio para todas esas micro- regiones? ¿Cómo van a diferenciar sus vinos y quienes van a poder formar parte de ellas? La mayor producción está en manos de cooperativas con una gran dispersión.

 

La D.O. La Mancha es la más grande del mundo y también la que más produce. Esto lleva a que haya iniciativas individuales para diferenciarse, ya que esto de ser el más grande, ya lo hemos probado y no nos va tan bien en los mercados de prestigio.  Son iniciativas de las que quizá podríamos formar parte, pero deberíamos crear un grupo de trabajo profesional serio, para marcar una estrategia de futuro para todo el sector del vino en Castilla-La Mancha, lo cual hoy se me antoja complicado.

 

Mi experiencia de Argentina es que vende vino como país, Chile, Australia o Italia también lo hacen así y en España nos ha costado históricamente remar en esa dirección, a pesar de los esfuerzos… bien es cierto, que noto cierta mejoría últimamente.

 

Ahora se habla mucho de la identidad del terreno como uno de los conceptos fundamentales a la hora de elaborar vinos de alta calidad. Cuál es la identidad de sus vinos

banner-verumEn VERUM elaboro muchos vinos, y con una gama tan amplia es complicado marcar un perfil único. Es más lógico en mi caso que hable de los vinos que nacen de cada finca, de cada parcela. Ahí si se marca el terruño.

 En las Tinadas tenemos el viñedo más antiguo (Airén y Cencibel). Estas cepas de entre 55 y 65 años nos marcan su carácter, es fácil identificar el terruño a través de las uvas. Son de secano con baja producción y nos aportan vinos con mucha concentración y carácter.

 Si cambiamos a la finca de Los Arcángeles donde trabajamos los varietales internacionales, vamos a vinos que entran en coupage, son vinos frescos, elegantes, algo más ligeros pero con mucha complejidad. Se busca el equilibrio, la elegancia y redondez del vino en conjunto, más que buscar la identificación varietal.

 La Finca El Romeral marca nuestro concepto de bodega de futuro con las variedades que elegimos hace 10 años sin tener en cuenta los mercados ya que a nivel internacional prácticamente nadie conocía el Tinto Velasco, ahora poco a poco se empieza a ver algo de Albillo Real y de otras variedades plantadas. Cuando comenzamos el proyecto no se vendía ni una botella de estas variedades en el mercado exterior, fue una apuesta arriesgada pero con la seguridad de que serían vinos que aportarían una distinción a VERUM y por supuesto, a Castilla-La Mancha.

 Estos tienen la identidad de futuro para VERUM y nos permitirá trabajar desde un panorama diferente desde la viticultura, también como una respuesta a la realidad del cambio climático. Está constatado que cada vez más se adelantan más las cosechas y nuestra respuesta ha sido poner estas variedades que alargan el ciclo de maduración. Entiendo y estoy convencido de que es el futuro para los próximos 20 años.

“Me gusta el carácter humano del vino (de su elaborador), los motivos por los que ha elaborado así, su experiencia, su interpretación del suelo y variedad para llegar a una creación con sello personal”.

 

¿Con qué tipo de variedades se siente más identificado? ¿Qué vinos le gustan más?

Es complicado, me gustan muchos vinos y voy cambiando, no soy fiel en los vinos. Me gusta el vino delicado, intenso y envolvente, pero dependiendo del momento me puedo dejar seducir por un vino de mucha concentración que esté bien hecho o tomar otro con un punto de verdor que a veces es positivo.

verum_la-tierra_10-17-231-copiaLa verdad que me siento más identificado con las personas que con las variedades. Me gusta el carácter humano del vino (de su elaborador), los motivos por los que ha elaborado así, su experiencia, su interpretación del clima, del entorno y de la variedad para llegar a una creación con sello personal. La fineza en los vinos, la elegancia, es lo que más me obsesiona hoy en día. Me gustan los vinos pulidos y eso es trabajo de las personas…  por mucho que nos guste una parcela o nos enamore una región, al final del día el vino lo tenemos que hacer los humanos y me gustan los proyectos que requieren sacrificio, que tienen un alma o varias detrás y que demuestran amor y respeto por su entorno.

 

También me gustan y valoro las grandes casas que han sabido crear valor durante generaciones con vinos que respetan el espíritu y los valores durante años, tanto de la marca como de su origen.

 

 

¿Cómo valora la propuesta de la Universidad de Castilla-La Mancha de poner en marcha en un futuro próximo el grado de Enología en el campus de Ciudad Real?

Muy bien, nunca es demasiado tarde para estos proyectos. Hay varias generaciones de enólogos que han tenido que formarse fuera, pero está bien que los que vengan tengan la oportunidad de hacerlo en su tierra y por supuesto, atraer a gente de otras regiones para que conozcan de primera mano las posibilidades que tiene Castilla La Mancha.

Si además se pone en marcha en Tomelloso, como se está hablando es mucho mejor. Esta formación es una deuda histórica con la región de mayor producción de vino en el mundo.

 

¿Cree que la ampliación y remodelación del Pabellón Ferial de Ciudad Real harán aún más importante la Feria Nacional del Vino (FENAVÍN)?

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El importador cuando viene a FENAVIN viene buscando negocio no un edificio monumental. Agradecería más que tuviera buenos servicios hoteleros y otras comodidades para que no tenga que irse a dormir a Toledo o a Madrid. Una inversión en FENAVIN es muy buena, pero no hay que descuidar este tipo de cosas y por supuesto seguir trabajando en como competir con el resto de ferias mundiales. Dicho esto, está muy bien que se invierta en un pabellón nuevo para dar imagen y comodidad a los expositores, me parece fantástico y necesario, pero también lo otro que he comentado. Es una feria en la que se trabaja mucho, al mismo tiempo hay que posibilitar un buen descanso a todos los que en ella participan.

 

Entrevista publicada en el nº de abril de 2018 en la revista: ALIMENTOS DE CASTILLA LA MANCHA

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